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POR Courier 12

A veces pensamos que ha sido suficiente con la invasión estadounidense, pero usamos verbos mutantes, deformes, sin pudor alguno. Sin embargo, es cierto lo que hemos escuchado: existen alternativas a los verbos «espanglish».

Hace unos días recibimos un correo en el que nos preguntaron si la palabra «poolear» para hacer referencia a compartir un carro o hacer un viaje compartido era ya demasiado. La respuesta fue bastante breve: Sí, ha sido demasiado desde hace tiempo. 

La verdad es que la tremenda fuerza que ha ejercido el idioma inglés vía los medios de comunicación se ha vuelto, por momentos, insostenible. En el capítulo más extenso de Defensa apasionada del idioma español, de Álex Grijelmo (libro sobre el que escribimos hace unas semanas) se explican los motivos por los que si bien el español, como todos los idiomas, se ha alimentado de otros en sus etapas de maduración, desde hace tiempo se halla en plenitud y cuenta con los recursos necesarios para nombrar cualquier objeto, proceso u ocurrencia que surja en otro idioma. Quizá el término no surja al mismo tiempo, pero es cuestión de tiempo para que lo haga.

Como escribimos antes: el idioma lo toma, deshace y deforma el pueblo, pero hará falta ver a partir de qué se hacen esos cambios.

Por lo tanto, por mientras, suguero evitar el verbo «poolear» y tomar el equivalente en nuestro idioma, que podría ser un «viaje compartido» (término incluso utilizado por UBER). También, proponemos alejarnos de «clickear» y escribir en su lugar «pulsar»; de «postear» por el mejor «publicar»; también de «linkear» y usar «enlazar»; dejar «swipear» y «scrolear» (o, peor «escrolear») por «deslizar» (vertical y horizontalmente); o nos olvidaremos de «forwardear» y recuperaremos «reenviar». 

Elegimos estos porque son parte de nuestra realidad, pero sobre todo porque en cuanto a tecnología, tales deformaciones suelen salirse con la suya.

Ahora bien, existen términos que, por más que queramos adaptar a nuestro idioma, son más fuertes y precisos en su idioma original. Claro, tendríamos que evaluar cuáles, escribirlos en cursivas y darle a la redacción una construcción tal que pida la palabra escrita así. Es aquí donde vale la pena preguntarse hasta dónde es posible llegar sin perdernos en otros idiomas.

En resumen, no es nuestra intención sonar pesados, pero, si vamos a defender con pasión nuestra cultura y publicar cuantos memes se nos atraviesen del mandatario del copete rubio, si vamos a vestir una camiseta verde, albiceleste, roja o «vinotinto» (a propósito de la jornada FIFA), quizá sea buena idea también darle importancia y reconocer y defender al idioma español, nuestra más importante herencia.

 




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