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POR Roberto Guzmán

Usando la metáfora de inversión de Apple, más fácil será su adecuación a nuestra vida diaria.

Cuando estamos entre los 14 y 25 años de edad no pasa por nuestra mente el hecho de que vamos a envejecer, que podemos enfermarnos y que las cosas van a cambiar.

Por ello, tenemos la falsa creencia consciente o inconsciente que somos personas inmortales y que nuestra buena salud durará para siempre, haciéndose fácil el hacer malas inversiones y llevar un estilo de vida desordenado como el tirarnos a la hamaca, no hacer ejercicio, fumar, tomar, comer lo que sea con la excusa de que no tenemos tiempo o dinero porque al cabo nunca nos pasará nada.

Sin embargo, el cuerpo conforme van pasando los años, nos va enviando señales de alerta debido a esas malas inversiones realizadas, nuestro metabolismo empieza a cambiar, nos empieza a salir una llantita Michelin alrededor, nuestro rendimiento para actividades físicas disminuye, y ni se diga del desempeño sexual; las lesiones o achaques en articulaciones empiezan a aparecer en los treintas y las ideas no fluyen de la forma en la que quisiéramos.

Esto nos lleva a deprimirnos, estar mal con nosotros mismos y las personas que más queremos, y a repetir el ciclo una y otra vez para terminar al final de nuestras vidas con una pésima calidad de vida en cuanto a salud física, mental y emocional se refiere. A pesar de darnos cuenta de esas señales, muchos de nosotros seguimos sin hacer nada por modificar nuestro estilo de vida y no entendemos que nuestra salud es nuestra mejor y más grande inversión.

Hay que entender que entre más temprano empecemos a cambiar de hábitos, más beneficios tendremos en los años venideros de nuestras vidas y más fácil será su adecuación a nuestra vida diaria. Podemos aplicar perfectamente el siguiente ejemplo: En el año 2005, la acción de la empresa Apple valía 5 dólares. Hoy en día, esa misma acción ronda los 147 dólares, de esto se deriva la siguiente conclusión.

Era relativamente sencillo invertir en Apple en el 2005 debido al bajo precio de su acción, 12 años después el precio de esta subió un 2840%, por lo que es más difícil invertir hoy y quien lo hizo en un inicio logró unos jugosos rendimientos.

Lo mismo pasa con nuestra salud: cuando somos jóvenes es sencillo invertir 1 hora al día en ejercitarnos debido a que tenemos más energía, crear el hábito de comer frutas y verduras, consumir vitaminas, minerales y antioxidantes; porque cuando seamos más grandes, tal vez sea demasiado tarde comenzar a invertir en los activos que te generarán los mayores rendimientos en tu salud.

Así como perdimos las grandes ganancias de la acción de Apple,  existe la posibilidad de que te encuentres sin energía, con lesiones y enfermo, sin poder disfrutar de todo lo maravilloso que nos brinda la vida.

Usa la metáfora de inversión de Apple y comienza ya a invertir en lo más preciado que tienes, tú salud, tendrás rendimientos instantáneos y verás con el tiempo que estos se multiplicarán, gozarás de movilidad, te sentirás siempre bien, y te ahorrarás mucho dinero en medicinas y doctores, además de ganar algo invaluable como lo es pasar tiempo de calidad con tu gente.

Tal vez ahora no lo ves con claridad, pero no seas de los que lo dejan para después, ¿qué tal si se cierra tu puerta de inversión? 

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Roberto Guzmán Garza

CEO & Coach – Training Brothers




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