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POR Mario Reyna

Si tu empresa tiene marcas, patentes y/o derechos de autor, este artículo te brindará todo lo necesario para saber como registrarlas y protegerlas.

 

Propiedad industrial y derechos de autor

En primera instancia, el concepto de "Propiedad Intelectual" refiere a todo aquello que sea creación de la capacidad intelectual de la persona. Esto puede variar en diversas cuestiones, pero siempre sea cual sea la creación de la capacidad intelectual, siempre tendrá el mismo común denominador: es un activo intangible. Por ejemplo, determinado proceso de producción puede considerarse como propiedad intelectual porque la manera de realizar estos procedimientos son fruto del pensamiento y análisis de una persona y solamente de dicha persona.

En México, el órgano administrativo encargado de la sustanciación, registro y defensa de la propiedad intelectual es el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI).

 

En el caso de derechos de autor, tenemos al Instituto de Derechos de Autor (INDAUTOR). La propiedad intelectual está dividida en dos principales ramas:

 

a) Propiedad Industrial:

La propiedad industrial engloba todo lo relativo a marcas y patentes (invenciones, modelos de utilidad, diseños industriales, denominaciones de origen y variedades vegetales).

El artículo 88 de la Ley de Propiedad Industrial define como marca a "todo signo visible que distinga productos o servicios de otros de su misma especie o clase en el mercado".

 

b) Derechos de Autor

 

Cuando mencionamos el concepto de derechos de autor, nos referimos a al reconocimiento que hace el Estado en favor de todo creador de obras literarias y artísticas, en virtud del cual otorga su protección para que el autor goce de prerrogativas y privilegios exclusivos de carácter personal y patrimonial. Los primeros integran el llamado derecho moral y los segundos, el patrimonial.

En ese sentido, el Estado protegerá los derechos de autor respecto de las siguientes ramas: literarias, musicales (con o sin letra), dramáticas, danzas, pictóricas o de dibujo, escultóricas y de carácter plástico, caricaturas e historietas, cinematográficas y demás obras audiovisuales, programas de radio y televisión, programas de cómputo, fotográfica, obras de arte y de compilación (enciclopedias, antologías, etc.)

 

¿Cuándo se considera que se crea una obra y cuando es susceptible de ser registrada ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual?

 

Previo a contestar esta pregunta, es importante conocer el artículo 2 del Convenio de Berna para la Protección de Obras Artísticas y Literarias, exigibles en su cumplimiento, de conformidad con el artículo 133 de la Constitución Federal:

"Los términos « obras literarias y artísticas » comprenden todas las producciones en el campo literario, científico y artístico, cualquiera que sea el modo o forma de expresión, tales como los libros, folletos y otros escritos; las conferencias, alocuciones, sermones y otras obras de la misma naturaleza; las obras dramáticas o dramático-musicales; las obras coreográficas y las pantomimas; las composiciones musicales con o sin letra; las obras cinematográficas, a las cuales se asimilan las obras expresadas por procedimiento análogo a la cinematografía; las obras de dibujo, pintura, arquitectura, escultura, grabado, litografía; las obras fotográficas a las cuales se asimilan las expresadas por procedimiento análogo a la fotografía; las obras de artes aplicadas; las ilustraciones, mapas, planos, croquis y obras plásticas relativos a la geografía, a la topografía, a la arquitectura o a las ciencias."

Considerando la definición anteriormente plasmada y con pleno apego a los artículos 5.1, 5.2. y 5.3 del Convenio de Berna, la obra se considera como tal una vez que se fija sobre un soporte material (plasmar en un libro, un CD, un USB, en el Internet, etc.), por ejemplo, si alguien escribe un libro, se graba haciendo comentarios sobre cualquier tema o crea un videojuego está, en ese preciso momento, activando el mecanismo que permite a tal obra ser susceptible de ser protegida mediante derechos de autor y por ende ya es registrable ante las autoridades.

 

La importancia de registrar la obra o creación desde su concepción

El registro es de extrema trascendencia, puesto que es la vía idónea para permitir que el Estado proteja los derechos que nacen a partir de la creación de la marca, la patente, o de la obra literaria, y para ilustrarlo pongo el siguiente ejemplo:

Persona "A"se graba asimismo haciendo un video calificando videojuegos y lo sube a Youtube.

Persona "B" descarga en un USB ese video y acude al INDAUTOR a registrarlo como suyo, manifestando indebidamente que él es el legítimo autor del video.

El IMPI le concede el registro. Pasado el tiempo, persona "A" decide que es momento de registrar su obra, pero al acudir al INDAUTOR, de conformidad con el artículo 90 fracción XIII de la Ley de Propiedad Industrial se le niega el registro, ya que dicho contenido está originalmente registrado a la persona "B".

Por ende, podemos concluir que persona "A" perdió sus derechos para registrar sus obras al Estado, siendo entonces la persona "B" quien, indebidamente, ostenta estos derechos.

Por último, te comento que, actualmente el precio por registro de obra es de $288.00 MXN, para una marca o patente se deberá presentar una solicitud, la cual será confidenciales hasta el momento de su publicación. El precio varía dependiendo el concepto, iniciando en $2, 457.79 MXN por un estudio de registro de marca. Todos los precios cambian anualmente.

De todo lo anterior podemos inferir que la creación de las obras e invenciones se realiza en el momento en que estas son publicadas en un soporte material, ya sea subirlo a internet, grabarlo en un USB, CD, etéctera y en lo que refiere a patentes, por lo que es de extrema importancia realizar los trámites necesarios para registrarlos como propios.

Además, para poder acceder al beneficio de que el Estado Mexicano protega tus activos intangibles, tienes que acudir directamente al INDAUTOR si se trata de creaciones u obras enlistadas en el presente, o bien, al IMPI en caso de cuestiones de Propiedad Industrial (invenciones, modelos de utilidad, diseños industriales, denominaciones de origen y variedades vegetales).




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