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POR PRO Magazine Staff

Descubre cuáles son las fases del sueño y la importancia de completar su ciclo para alcanzar un equilibrio cuerpo-mente.

Durante el sueño se producen cambios en las funciones del organismo y se desarrolla una actividad mental imprescindible para mantener el equilibrio físico y psicológico de las personas. En el fondo este es el objetivo esencial del sueño “el equilibrio” de nuestro organismo en conjunto: cuerpo y mente.

A la fecha los investigadores han encontrado que hay diferencias en el sueño, clasificándose en fases que se repiten cíclicamente. La primera característica es la profundidad del sueño, teniendo sueño lento (no REM) y rápido (REM). REM es un término en inglés y significa Rapid Eye Movements (movimientos oculares rápidos). A su vez, el sueño lento se divide en 4 fases con particularidades distintas. Cada una tiene una duración aproximada de 90/100 minutos, si no hay interrupciones externas que los modifiquen. Alrededor de los últimos 20 a 30 minutos corresponden a REM.

  1. Sueño ligero: los sentidos del audio y el tacto aún se perciben. Es poco o nada reparador, aparecen movimientos oculares lentos y el tono del sistema muscular disminuye.
     
  2. En esta fase el sistema nervioso bloquea el acceso a la información sensorial, permitiendo desconectarse del entorno, lo que facilita el dormir. Ya es parcialmente reparador, sin embargo, no alcanza los requerimientos suficientes. La tensión muscular es menor y desaparecen los movimientos oculares. Representa alrededor del 50% del tiempo que pasamos dormidos.
     
  3. Fase Delta: el sueño alcanza más profundidad al lograrse un bloqueo sensorial más intenso. Baja la presión arterial entre un 10 a un 30% y el ritmo respiratorio.
     
  4. Ésta es la de mayor profundidad del sueño, predominando la actividad Delta. Al igual que la anterior, es esencial para la recuperación física y psíquica de nuestro organismo.
     
  5. Sueño REM: el cuerpo se relaja totalmente, el sueño es profundo y se activa el sistema nervioso central. La actividad eléctrica cerebral es rápida.

Infinidad de resultados de investigaciones sobre este ciclo resaltan la importancia de los tiempos en cada etapa. Sin embargo, en muchas ocasiones éstos no se logran por factores externos, como lo es el colchón.

¿Sabías que cada vez que te das vuelta en el colchón te despiertas? ¿Y esto puede ser por dormir sobre uno que no es el apropiado para tu forma de dormir? Si éste llega a presionar la circulación de tu sangre en áreas críticas (hombros, caderas, etcétera), tu cerebro hace que te despiertes inconscientemente y que te muevas dándote vuelta y, por lo tanto, saliendo del ciclo de sueño en el que te encontrabas.

Ahora ya lo sabes, elige bien el sistema de descanso que te ayude a llegar a la fase más profunda de sueño para un descanso verdaderamente reparador.




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