prolife

POR Laura Carolina Marchán

Ser líder es una tarea ardua, muchos tienen grandes capacidades para que los sigan y crean fielmente en ellos y pueden hacer que sus seguidores crezcan de manera positiva o negativa. Particularmente viví ...

Ser líder es una tarea ardua, muchos tienen grandes capacidades para que los sigan y crean fielmente en ellos y pueden hacer que sus seguidores crezcan de manera positiva o negativa.

Particularmente viví muy de cerca la historia de un líder que movió todo un país, muchos lo consideraron un Dios, “el Jesucristo del siglo XXI”, él fue capaz de convencer a grandes masas con sus discursos, cultivó el odio entre sus iguales, los hizo negar su historia y crear la que para él era la que debía ser narrada, hasta llevarnos a la autodestrucción.  

Así como en la historia del mundo han existido líderes que llevaron a perder la luz de sus seguidores, muchos otros hicieron una transformación positiva y hacerlos sus aliados, creando nuevos paradigmas y esquemas que fueron de beneficio para todos, entre ellos puedo destacar a Nelson Mandela, quien llegó a ser reconocido con un Premio Nobel de la Paz y como el padre de la nación africana. Pero que hizo él que realmente marcó la diferencia, el no sólo ser un político, si no ser ese primer líder afroamericano capaz de igualar los derechos para todos, manteniendo viva su espiritualidad y manteniendo su esencia.

Ahora bien, ellos fueron capaz de mover grandes multitudes con sus ideales y ¿tú crees puedes llegar a serlo?

Particularmente he tenido la oportunidad de conocer a grandes vendedores, muchos con grandes estrategias de venta y de mercado, otros que te pueden de hablar de las mejores marcas de ropa y lo último que salió en el mercado de la tecnología, que terminan siendo un producto.

También, el consumismo nos ha llevado a ser personas que debemos tener las mejores marcas, el auto del año, que debemos estar con la chica más guapa para ser aceptados, pero de que vale todo eso sí tu luz está apagada, si no crees en ti y en tus capacidades. Si no cultivas cada parte de ti ¿cómo serás capaz de mover una masa? ser el líder de un proyecto y sobresalir ante todos.

Entonces… ¿Qué haces para cultivar tu espíritu y tu mente? 

A veces llenamos nuestra mente de cientos de cosas para así desenfocarnos de las emociones, cerrar nuestro corazón para que nadie lo hiera lo que nos hace fríos y desinteresados de los otros, también llenamos la mente de doctorados y maestrías, pero de nuestra espiritualidad ¿quién se ocupa? Dicen que hay entender al otro como humano, ¿pero tú te ves cómo tal? O ¿cómo una máquina?

Si no sabes de que está lleno tu espíritu ¿serás capaz de guiar al otro para que saque su máximo potencial? Cuando haces lo que predicas los demás te seguirán de manera nata, no tendrán temor en aproximarse y serás un verdadero líder.

Hagamos un ensayo: tómate un momento del día entre todo lo que haces, despeja tu mente y mira que lo que haces por ti por cultivar tu espíritu y tu mente, ¿reconoces que es capaz de encender tu luz? La respuesta no quiero que sea mis títulos, mi negocio, ¡NO! ¿Qué llena de luz tu vida?

¡Te puedo ayudar un poco! Particularmente he encontrado de diversas maneras mi luz y he tenido que transformarla según el lugar donde este, en mi país me recargaba escuchando el sonido del mar, acá ha sido ascender las montañas, estar allí es un reencuentro de mente – cuerpo y espíritu, me desconectó del mundo y armo mi propio equipo y me hace llenarme de victoria, para otros es reencontrarse con Dios y orar cada mañana para agradecer la vida y las cosas con las que ha sido bendecida ¿tú qué haces para encontrar tu luz?


En el artículo anterior les dije que tu cuerpo es una carta de presentación, pero cuando tienes un equilibrio entre ese triángulo dinámico Cuerpo – Mente - Espíritu, serás un líder capaz de cultivar a los otros como humanos, podrás aceptar las diferencias y guiarlos para que hagan los que les apasione, amen sus resultados y creen nuevas oportunidades...  

Encuentra tu luz, deja el egoísmo y serás ese líder que enseña, admiren y sigan.




NOTAS RELACIONADAS