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POR Roberto Guzmán

No importa que seas empleado, emprendedor o empresario: esto te interesa.

Por lo regular, a todos nos pasó ese momento épico en el que nos graduamos de la universidad y nos queremos comer al mundo, creyendo que aplicando las cosas vistas en el estudio será fácil nuestro ingreso en el mercado de la población económicamente activa.

Van pasando los meses y te vas dando cuenta que las cosas no son así, y que todo es parte de un proceso de aprendizaje que en algunas personas dura poco y, en otras, mucho. Nuestros hábitos empiezan a cambiar debido a que creemos que ahora solo es trabajar, trabajar y más trabajar, o que entramos en jornadas de 14 – 16 horas diarias siendo emprendedores intentando levantar nuestra Start Up; y empezamos a poner muchas excusas para no hacer las cosas que realmente son importantes.

Comenzamos a comer más comida chatarra de lo habitual, que el refresquito, las papitas, los pastelitos de cumpleaños, que los taquitos y las tortitas, porque eso es lo común en la oficina y como todos lo hacen pues nosotros también. Porque según nosotros, siendo emprendedores, no tenemos tiempo debido a que andamos en mil juntas y siempre a las carreras. Por esto mismo, no nos damos ese tiempo para ejercitarnos y no existe una válvula de escape saludable para todo ese estrés acumulado en nuestras jornadas de trabajo.

De esta forma, nuestra salud se empieza a deteriorar poco a poco y empezamos a ganar unos kilitos, mayor estrés, menos descanso, menos autoestima, y hasta podemos llegar a dudar de nosotros mismos. Entramos en un círculo vicioso del cual es complicado salir y corremos el riesgo de que nuestros proyectos y trabajo se vengan abajo.

Por alguna razón nos cuesta trabajo entender que hay prioridades y la #1 es siempre nuestra salud y el cuidado de nuestro cuerpo, porque de ello se deriva todo lo demás, todo el trabajo, ideas, proyectos, negocios, relaciones, etc. Tal vez sea por el hecho de que creemos que siempre habrá tiempo para esas cosas y primero es generar crecimiento económico. Pero te pido por favor que comprendas que, si tú no estás bien en salud, difícilmente te irá bien en tus proyectos.

Cuando tú le das el lugar que merece a tu máquina perfecta y la cuidas como el templo que realmente es, cosas impresionantes empiezan a suceder. Porque eso es lo que es tu cuerpo, una máquina que te lleva a donde tú quieras ir, que está contigo todos los días de tu vida, que te lleva a lograr éxitos, ideas, y que el tenerla funcionando al 100% conlleva demasiados beneficios.

Imagínate  entrando a tus juntas de trabajo o negocios sintiéndote con una seguridad imponente, tus días empiezan a ser más productivos porque te organizas mejor, tienes una mejoría en tu humor, tus socios, compañeros, equipo de trabajo lo notarán y existirá un mejor ambiente de trabajo donde las ideas fluyen más rápido y con una mejor calidad, además el estrés irá cediendo.

Así como le das mantenimiento a tu automóvil dáselo a tu máquina perfecta, ya que sí tú le ingresas el mejor combustible y la empiezas a mover, te irás tranquilo a dormir en la noche sabiendo que hiciste lo correcto por ti y por tus proyectos.

Entonces te pregunto, ¿qué estás haciendo para cuidar a tu máquina perfecta que te guiará hacia el éxito?

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Roberto Guzmán Garza

CEO & Coach – Training Brothers




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