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POR PRO Magazine Staff

México va en la dirección correcta para apoyar el desarrollo de las energías limpias.

Derivado de la Reforma Energética, aprobada hacia finales del 2013, se permitió la inversión privada dentro de sectores estratégicos, que antes eran exclusivos para el Gobierno Federal. La generación de energía eléctrica, un sector que en México requiere una gran cantidad de combustibles fósiles (gas natural y/o carbón), fue uno de los beneficiados. Debido a estos insumos, la utilización de energías renovables como la hidroeléctrica, eólica o solar, cobran mayor relevancia para mejorar el medio ambiente.

En el 2015, la capacidad de generación de energía eléctrica a través de fuentes renovables representó en México cerca del 25% de todas las posibles fuentes; aproximadamente, el 80% de la generación de energía limpia se realiza a través de las plantas hidroeléctricas. La meta del Gobierno hacia el 2030 es que la generación eléctrica a través de energías limpias alcance el 37.5% del total, lo que podría estar impulsado por las energías eólicas y solares, las cuales han venido disminuyendo su costo en los último años, haciéndolas más rentables.

Dentro de la BMV, existen empresas que cuentan con sus propios sistemas de abastecimiento de energía eléctrica a través de fuentes renovables. Entre algunos ejemplos se encuentra Autlán, que cuenta con una subsidiaria llamada Central Hidroeléctrica Atexcaco, a cual abastece aproximadamente el 24% de los requerimientos totales de energía eléctrica. Por otro lado, varias emisoras dentro de la BMV han preferido generar y/o abastecer sus plantas o tiendas a través de energía eólica, entre las que se encuentran Walmex, Bimbo, Grupo México, IEnova, Peñoles, Elektra, Herdez, GCarso y Chedraui, entre otras empresas. Por otro lado, el aumento de la generación de energía eléctrica a través de fuentes limpias le abre la posibilidad a las empresas para obtener Certificados de Energía Limpia (CEL), que son emitidos por la Comisión Reguladora de Energía, los cuales carecen de un valor fijo, sino que se encuentran sujetos a la oferta y la demanda y que son colocados en el mercado CEL al menos una vez al año.

Estos son algunos esfuerzos que el Gobierno y los particulares han venido realizando en los últimos años y cuyo objetivo genera un beneficio para el medio ambiente y para la sociedad. Además, el cambio en la generación de energía en México se encuentra en línea con la tendencia mundial ya que de acuerdo con un documento de la Agencia Internacional de Energía hacia 2040, cerca del 60% de la capacidad de generación de energía será proveniente de fuentes renovables, de ellas el 50% sería a través de energía eólica y solar. Por lo anterior, parece que México va en la dirección correcta para apoyar el desarrollo de este tipo de energía.

POR FERNANDO BOLAÑOS SAPIÉN. Analista Bursátil en Grupo Financiero Monex




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