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POR PRO Magazine Staff

¿Será buena idea tener un socio o no? ¿Qué beneficios tiene y/o cómo puede perjudicar esto a mi negocio?

Muchas veces nos preguntamos si es buena idea o no tener un socio al momento de querer emprender, o bien, involucrar a un aliado estratégico una vez que nuestro negocio ya está andando. “Los socios nunca son buenos” será, seguramente, la respuesta más común de las personas pues, claro, la mayoría de ellos, que ha tenido algún socio, no ha salido con buenas experiencias.

El problema real no es el hecho de tener o no socios; al contrario, yo considero muy valioso contar con aliados en los diferentes proyectos. El verdadero problema está en saberlos escoger. Muchas veces, antes de siquiera empezar el proyecto, sabes que te podría ir mal por el tipo de persona con la que te estás asociando. Sin embargo, te alías con ella porque te dejas llevar por la gran idea que te está vendiendo, o bien, por las prometedoras cantidades de dinero a ganar. ¿A quién no le ha pasado algo así?


Si no sientes confianza desde el inicio, es decir, si no has ni siquiera empezado y ya sientes el miedo de que en cualquier momento algo puede salir mal con esa persona, lo mejor será dar las gracias y buscar nuevas oportunidades.

Si estamos pensando en asociarnos debemos buscar un socio que realmente te complemente a ti y, sobre todo, al proyecto. Dos mentes siempre son mejor que una, pero deben ser mentes que abonen al crecimiento del proyecto a realizarse. Si tú eres bueno para hablar, vender, comercializar… , una buena alianza sería, por ejemplo, que tu socio sea bueno para lo que tú no te consideres experto, como pudiera ser el tema de finanzas,¿ contabilidad, sistemas, etcétera. Además, debes buscar un socio al que realmente puedas confiarle tu negocio sin que tengas la más mínima duda de que algo malo sucederá.


No te dejes llevar por un impulso a la hora de buscar a la persona con la que desarrollarás tu proyecto. Que no sea algo que se decida en una sentada en un café; dedícale el tiempo necesario. Al final, estás escogiendo no sólo
a un socio, sino el futuro de tu empresa.

POR JUAN PABLO CASTUERA ZUBIETA Y LANDA




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