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Está de más, probablemente, que recalque la importancia de tener una buena redacción para nuestro desarrollo profesional y personal, pero como soy correctora de estilo me siento un poco obligada a hacerlo. Lo más probable es que durante tu día laboral necesites escribir un correo, redactar un informe, comunicar una idea o alguna otra actividad relacionada con la escritura. Además, si tu negocio está vinculado con una red social o tienes un blog, es indispensable que domines algunos aspectos del español.

No es sencillo. El español es ese idioma confuso que te permite escribir seviche, sebiche, ceviche y cebiche, pero que marca como incorrecto el uso de palabras que nos parecen tan cotidianas como “accesar” (es acceder) y “lagaña” (es legaña), entre muchas otras. Los modos verbales, las conjugaciones, los adverbios, las preposiciones, las conjunciones, las excepciones, etcétera, pueden ser confusos y muchos cometemos errores a la hora de escribir. Conocer estas reglas, sin embargo, es importante ya que te permiten comunicar de manera clara una idea.

Es por esta razón que les comparto algunas recomendaciones que podrían serles de utilidad la próxima vez que redacten un texto:

  1. Ten cuidado con los gerundios (ando, iendo, yendo). Podría asegurar que todos los hablantes del español, en algún momento, nos hemos equivocado con un gerundio. Son una pesadilla. Sin embargo, la solución no es evitarlos a toda costa sino saber en qué casos los podemos usar.
  1. ¿Cuándo es correcto? Los gerundios fungen generalmente como (1) adverbios (salió gritando, llegó quejándose) y (2) como indicadores de simultaneidad, continuidad o anterioridad (estando en la oficina, saludé a Claudia; Luis está leyendo el reporte que debe presentar; el joven, reconociendo su error, pidió disculpas). Deben coincidir, además, con el sujeto de la oración.
  2. Ejemplo: “El emprendedor defendió su proyecto apoyándose en las cifras económicas”. ¿Por qué está bien? El gerundio (apoyándose) coincide con el sujeto (el emprendedor) y expresa simultaneidad (ocurren al mismo tiempo).
  3. ¿Cuándo es incorrecto? Siempre que utilices un gerundio como causa o consecuencia del verbo principal está mal. Es un error común que se conoce como gerundio de posterioridad (tuvo un accidente, muriendo horas después; estudió negocios internacionales, graduándose en 2017).
  4. Ejemplo: “Invierta su dinero obteniendo grandes intereses”. ¿Por qué está mal? El gerundio nunca expresa consecuencia ni posterioridad. Los intereses se obtendrán después de invertir el dinero.
  1. No seas redundante. Nos podemos reir de frases como “oríllate a la orilla”, “sal afuera” y “bajar abajo” y sentirnos como académicos de la RAE, pero muchas veces cometemos este tipo de error sin darnos cuenta. Lo hacemos, generalmente, por estas tres razones:
  1. Para dilatar una expresión: amistad personal, cantidad económica de dinero, opinión pública general, relación bilateral entre dos empresas, testigo presencial, centrarse principalmente en algo, etcétera.
  2. Por desconocimiento del léxico: funcionario público, tarifa de precios, tiempo de anticipación, lapso de tiempo, cita previa, etcétera.
  3. Por exceso de expresividad: absolutamente lleno, totalmente gratis, abuso excesivo, completamente vacío, etcétera.
  1. Asegúrate de saber qué significan las palabras que usas. Todos queremos quedar bien y, para lograrlo, a veces empleamos expresiones o palabras que nos suenan “rimbombantes”. Sin embargo, algunas veces esas palabras no significan lo que nosotros pensábamos:
  1. Cuando pensamos en la palabra bizarro inmediatamente nos imaginamos algo raro o estrafalario. No obstante, significa valiente, generoso y espléndido.
  2. Sofisticar lo relacionamos con sofisticado, pero quiere decir falsificar o corromper.
  3. Positivismo es un sistema filosófico o una afición excesiva a comodidades y goces materiales, no es sinónimo de optimismo.
  4. Vemos muy seguido la palabra billón en notas y artículos, pero en español debe utilizarse las expresiones mil millones o millardo.
  5. Muchos pensamos que eventualmente significa “finalmente”, “al final”, “en algún momento”, pero la definición de la RAE es incierta o casualmente.
  6. Esta es una palabra que veo mucho, sobre todo en descripciones de productos o en la venta de una experiencia: mística o misticismo. Estas dos palabras hacen referencia a un estado extraordinario de perfección religiosa. Por lo que podemos considerar mística a Santa Teresa y no a un destino turístico.
  7. Lo mismo sucede con holístico. Hay hasta cremas holísticas. La RAE la define como: “doctrina que propugna la concepción de cada realidad como un todo distinto a la suma de las partes que lo componen”.
  1. Ojo con las preposiciones. ¿Te acuerdas? Son esas que recitabas de “corridito” en la escuela: a, ante, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras. El problema es que son muchas y cada una tiene distintos usos, por lo que es normal que nos confundamos. Estos son algunos de los errores más comunes:

  1. Acentúa correctamente. No es lo mismo medico, médico y medicó. Tampoco publico, público y publicó. Menos ingles e inglés. Debemos tener cuidado con los acentos, ya que pueden cambiar el significado de una expresión.



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