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Pase lo que pase, seremos testigos de un hecho histórico este octubre. Por un lado, Cleveland busca coronar a un equipo profesional de la ciudad por segunda vez en el año después de esperar 68 (los Indios habían sido los últimos en salir campeones en 1948 antes de que Lebron James y los Cavaliers rompieran el maleficio este junio). Y si hablamos de maleficios, ninguno es más conocido que el de los Cachorros de Chicago, que desde 1908 no son campeones y estarán participando en su primer Clásico de Otoño desde 1945.

La serie luce relativamente pareja en el papel (aunque Las Vegas ya ha catalogado a los de Chicago como favoritos), pero el camino que los equipos han tomado para llegar a la Serie Mundial ha sido muy distinto. Por un lado, los Indios son un equipo de un mercado relativamente pequeño (lugar 21 de 30 equipos) y una nómina igualmente chica de $115 millones de dólares anuales, ocupando la posición 22. A través de la generación interna de jugadores y esporádicas contrataciones de agentes libres, el equipo ha sido competitivo desde el 2013. La clave para haber llegado tan lejos ha sido su dominante picheo, el cual fue el segundo mejor durante la temporada regular en la Liga Americana.

Para los Cachorros, el camino empezó hace cinco años, cuando el equipo parecía más lejos que nunca de romper la famosa maldición de la cabra. Con más de 90 juegos perdidos y terminando último en su división, el futuro del equipo no parecía muy alentador. Sin embargo, había nuevo dueño dispuesto a apostarle a un proyecto de largo plazo. Todo comenzó con la contratación de Theo Epstein como Presidente de Operaciones de Béisbol, quien había terminado la sequía de 86 años de las Medias Rojas en el 2004. A partir de ahí, se diseñó un plan a 5 años, en donde la directiva estaba dispuesta a sacrificarse los primeros tres y dejar ir a sus mejores jugadores para fortalecer su “granja” de prospectos para ser competitivos en el futuro.

En el 2015 obtuvieron los primeros frutos (un año antes de lo que muchos pronosticaban) al llegar a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, pero en este 2016 sin duda fueron el mejor equipo durante el año. Los jóvenes jugadores que desarrollaron se combinaron con importantes contrataciones en agencia libre, en donde han aprovechado su capacidad financiera, siendo quintos en nómina con $186 millones de dólares anuales. Si no logran quedarse con la corona este año, los Cachorros seguirán siendo competitivos en lo que resta de esta década. Parece que la maldición está cerca de ser rota.

La Serie Mundial enfrenta a dos equipos de gran calidad que con mucho mérito han llegado a la antesala de la gloria. Aunque para uno parezca el resultado de un plan perfectamente diseñado y para otro una combinación de suerte y excelente timing, cuando se lance la primera bola todo esto quedará atrás y seremos testigos de una serie histórica.




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