Excusas para no hacer ejercicio: ¿Cómo vencerlas? // Parte 2
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Excusas para no hacer ejercicio: ¿Cómo vencerlas? // Parte 2

Por Denisse Cupa
En mi artículo anterior hablé acerca de algunas excusas que nos ponemos cuando queremos comenzar a hacer ejercicio. Expliqué cómo a pesar de saber que el ejercicio es bueno para nuestro cuerpo, aún...

En mi artículo anterior hablé acerca de algunas excusas que nos ponemos cuando queremos comenzar a hacer ejercicio. Expliqué cómo a pesar de saber que el ejercicio es bueno para nuestro cuerpo, aún así ponemos excusas que no son más que un autoengaño para demostrar que existe una “justificación” que no nos permite comenzar una vida más activa.

Las excusas se presentan de manera constante en la vida de todos, no obstante, podemos identificarlas y trabajar con ellas hasta lograr vencerlas.

Excusa #3: Me aburre hacer ejercicio

Todas las personas tenemos gustos diferentes, nuestra forma de ser determina el tipo de actividad que vamos a practicar y la que mejor va con nosotros mismos. Si tu excusa es que el ejercicio es aburrido, quizá no has encontrado la actividad que te gusta y te motiva.

Solución: Prueba con otras opciones. Si no te gusta ir al gimnasio y hacer pesas, sal con tu bicicleta, sal a caminar, haz algún deporte, baila, etc. Si intentas algo nuevo, la sensación de aburrimiento desaparecerá. El ejercicio es divertido y hay muchas opciones, elije una que llame tu atención.

Excusa #4: No tengo resultados

Una de las cosas más motivantes del ejercicio es percibir tus progresos físicos, corporales y personales, pero la desesperación en ocasiones hace que abandonemos antes de tiempo. La necesidad de resultados inmediatos hace que nuestra percepción se altere, al grado de abandonar por “no tener resultados”.

Solución: Sé realista, los resultados se dan con el tiempo y la constancia, los resultados inmediatos no existen. Mírate a ti mismo y disfruta tu evolución, evita compararte con otros. Recuerda, cuanto más te cueste, más debes intentarlo.

Excusa #5: El ejercicio no es para mí

Las experiencias pasadas son determinantes en nuestras acciones presentes, es por eso que si otras ocasiones has abandonado el ejercicio, es común que creas que será imposible volver a intentarlo o que no estás hecho para hacerlo. Sin embargo, la mayoría de las veces no volvemos a intentarlo por temor al fracaso y temor a sentirnos inferiores o incapaces.

Solución: Pequeños o grandes, el ejercicio es para todos. Si anteriormente has intentado comenzar a hacer ejercicio y tu motivación ha decaído o algo ha fallado, vuelve a intentarlo de otra manera; pequeños cambios logran grandes resultados. Aprende de tus fracasos anteriores y tómalos como motivación para comenzar de nuevo.

Las excusas que te pongas son un reflejo de lo que eres. Atrévete a dudar de todas las excusas que automáticamente te has puesto y enfócate en lo que te beneficia, verás que será más fácil comenzar.

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