Los terapeutas y sus desastres
probusiness

Los terapeutas y sus desastres

Por Lilia Martínez
Nuestros complejos son la fuente de nuestra debilidad, pero con frecuencia, son también la fuente de nuestra fuerza. Lo sé, soy psicoterapeuta y conozco las críticas que recibimos respecto a las dificult...

Nuestros complejos son la fuente de nuestra debilidad, pero con frecuencia, son también la fuente de nuestra fuerza.

Lo sé, soy psicoterapeuta y conozco las críticas que recibimos respecto a las dificultades y problemáticas que tenemos en nuestra vida personal; no los voy a desmentir, los y las terapeutas somos humanos(as) que también nos equivocamos, tomamos malas decisiones, tenemos crisis, temores, fracasos, limitaciones… La pregunta es: ¿qué hacemos con esto?

Lo que hacemos con los propios problemas es: vivirlos, hacer experiencia con ellos, ampliando la mirada respecto a la vida y sus infinitas formas de transitarla.

Un buen terapeuta crece con sus problemas, los transforma en una vía que aumenta la empatía respecto a las personas que le consultan, después de todo, generalmente, nos contratan en tiempos de crisis, pérdidas y conflictos.

Un terapeuta confiable:

  • Se da permiso para “romperse” con todo y sus mecanismos de defensa, pues conoce que los procesos traen aprendizajes y soluciones.
  • Se compromete con un proceso personal, sí, como suele decirse: “vamos a terapia” a revisar la propia historia y navegar por el mundo interno.
  • Sospecha de las supuestas certezas, y sabe, que uno de los mejores recursos es la pregunta y la duda. 

 

Así que cuando elijas un terapeuta, vale que observes su vida personal, pero, cuida de no quedarte con un pequeño fragmento de su existencia; en este caso, valdría la pena saber cómo resuelve confictos, en qué transforma las dificultades y cómo redibuja la vida.

Edicion Impresa